Un año, un mes y tres semanas después… reunión del Grupo Técnico de Igualdad en el Ministerio de Hacienda

    “La igualdad de género es más que un objetivo en sí mismo. Es una condición previa para afrontar el reto de reducir la pobreza, promover el desarrollo sostenible y la construcción de un buen gobierno” (Kofi Annan).

    18/02/2020.
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    Un año, un mes y 3 semanas. Como una condena. Es el tiempo que ha transcurrido sin noticias en Igualdad en el Ministerio de Hacienda. Año 2019 vacío. No solo ninguna de las dos reuniones que han de celebrarse anualmente del Grupo Técnico de Igualdad fue convocada en ese curso, sino que, además, la Administración tampoco ha mantenido un mínimo nivel informativo con la representación sindical que forma parte del mismo.

    Por fin, y tras diversos requerimientos de CCOO, el 12 de febrero la Administración decide convocar la primera reunión de 2020. Comienza la sesión haciendo un alegato sobre su compromiso con la igualdad, para continuar manifestando sus disculpas por tanto retraso en la convocatoria que intenta justificar con una serie de motivos: el cambio de responsable de la Unidad de Igualdad, amén de otras cuestiones que no llega a concretar. Pretende minimizar también ese retraso con la supuesta información que ha ido aportando este tiempo atrás en la Mesa Delegada del Ministerio, lo que desmentimos porque nada se ha aportado. Pero por muy elevado y muy ilustre foro de negociación que pueda resultar ser la Mesa Delegada, eso no exime de que todo aquello concerniente a la Igualdad haya de informarse, valorarse, trabajarse y acordarse previamente en este Grupo Técnico. Desde CCOO manifestamos nuestra contrariedad, o más bien malestar, con esta forma de proceder, con excusas absolutamente cuestionables, y que nos obligan a poner en duda el supuesto compromiso del que la Administración hace tanta gala en esta materia.

    Desde CCOO ponemos también en cuestión las formas y los tiempos empleados por la Administración para transmitirnos, a la parte social, la información objeto de estudio en la reunión. Esa información consiste en un conjunto de datos desagregados por sexo respecto a los sietes ejes de actuación entorno a los que han de desarrollarse una serie de medidas, tal como dispuso en su momento el II Plan de Igualdad de la AGE. Son la conciliación, el acceso al empleo, la provisión de puestos o la formación, y constituyen la base para cualquier análisis/conocimiento de la realidad que envuelve a este Ministerio, además de los cimientos para planificar y proponer propuestas de desarrollo y de mejora de aquellos factores que se puedan observar más deficitarios.

    Papel mojado, reunión viciada de inicio, puesto que, a pesar de estar ya en febrero de 2020, la documentación que nos entregan es del año 2018, remitiéndola además con tan escaso margen temporal a la reunión que apenas permite estudiarla. Una “costumbre” que no es nueva, por cierto, y que la Administración se había comprometido hace un año, 1 mes y 3 semanas a evitar reproducir, tal como se recoge en el Acta de aquella sesión. Por otra parte, en una revisión del material posterior a la reunión comprobamos que la información aportada está, además, incompleta. No hay ni un solo dato sobre las retribuciones, tal como exige el eje 5 del II Plan de Igualdad. Sin ellas, sin las retribuciones, es imposible valorar la discriminación salarial que pueda estar produciéndose en el Ministerio de Hacienda, y por tanto, no podemos calcular la brecha salarial de género, que en CCOO sabemos que sí existe en la Administración en general, y que no se produce tanto en el acceso al empleo, sino a partir de las retribuciones variables, esto es, de los complementos y la productividad. Otra “costumbre” demasiado arraigada en el tiempo. La opacidad constante y permanente de la Administración respecto a esta información supone un flagrante incumplimiento del II Plan de Igualdad de la AGE, pero también de la Constitución Española (art. 14 y 9.2), de la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres (art.20), y del Real Decreto-Ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres (art. 28). Huelga decir que muy poco podemos hacer con estos “mimbres”, posicionamiento que apoya toda la parte social. Desde CCOO solicitamos el cumplimiento de las reuniones comprometidas anualmente y una comunicación fluida en esta materia. Requerimos que se nos den a conocer, no ya solo los informes, sino al menos los avances de datos actualizados y completos que entendemos que han de ir generando periódicamente, sin esperar a la convocatoria tan intempestiva de las reuniones, y con suficiente antelación a las mismas para poder valorarla. Sin estos cimientos la reunión está abocada al sinsentido y a cubrir el expediente de la realización de esta reunión, algo que desde esta organización sindical rechazamos de plano.

    Tras este intercambio de posiciones, la Administración procede a presentar al Grupo Técnico a la nueva Inspectora General de Servicios, y responsable de la Unidad de Igualdad, que viene ocupando el puesto desde el último trimestre de 2019, hecho del que la representación de CCOO en este Grupo Técnico tampoco tenía comunicación oficial. La nueva responsable procede a explicarnos los datos del informe aportado, del 2018, indicándonos qué organismos están implementando buenas prácticas en materia de igualdad, entre los que destaca el IEF, PME y FNMT, y haciendo referencia a otros a los que habrá que dirigir recomendaciones de mejora porque no se observan actuaciones en ellos. Asimismo, nos comunica que ha observado buenos resultados en la formación como herramienta de promoción de la sensibilización y la concienciación, especialmente en la que se ha dirigido a directivo/as y predirectivo/as, y apuesta porque la formación pueda dar cobertura cada vez a más personal. Por su parte, la Administración nos indica que ha encontrado en la formación online un punto de entrada para que los/as empleados/as del Ministerio se aproximen a esta materia. Desde CCOO valoramos positivamente esa puesta en valor y apuesta por la formación, pero indicamos que los buenos resultados en la formación online no han de suponer un abandono de la formación presencial, algo en lo que la Administración manifiesta estar de acuerdo. La formación online es una herramienta especialmente atractiva para aproximarse a conceptos y teorías, pero no es el instrumento más apropiado para promover la concienciación y la sensibilización hacia la igualdad de oportunidades. Porque no se trata tanto de saber, se trata más bien de comprender. En esta línea, solicitamos a la Administración una reflexión, un estudio que permita detectar qué factores no promueven el “atractivo” de este tipo de modalidad formativa, y así poder actuar para revertirlos en la medida de lo posible. Este no es, ciertamente, un problema exclusivo en este Ministerio, sino que es una tendencia demasiado habitual también en otros departamentos ministeriales, y de lo que convendría hacer un análisis más general.

    En otro orden de cosas, la Administración nos informa que no ha recibido aún ningún requerimiento de Función Pública para aportar propuestas de cara a la elaboración del III Plan de Igualdad de la AGE y, por tanto, desconoce en qué fase se encuentra actualmente la negociación del mismo. Recordamos que el II Plan de Igualdad ya se ha dado por concluido, aunque sigue “en funciones” mientras no se apruebe el III Plan.

    Por otra parte, desde CCOO nos interesamos por la situación del “Protocolo de actuación frente al acoso sexual y al acoso por razón de género en el ámbito de la AGE y de los OOPP” que ha de desarrollarse desde Función Pública. En la reunión habida un año, un mes y 3 semanas atrás, la anterior responsable de la Unidad de Igualdad nos informaba de cierto avance en su desarrollo, con varias propuestas sobre la mesa con las que desbloquear el Protocolo, muerto (por cierto) desde sus inicios, desde el mismo momento en que el Acuerdo se firmó en 2011 al no elevarse nunca a Real Decreto, y anularse posteriormente. En esta reunión, sin embargo, la responsable de la Unidad de Igualdad nos comunica que aquella percepción de evolución fue tan solo un espejismo. Al parecer sigue sin superarse la discrepancia entre el marco normativo y el régimen disciplinario. Ante este contexto, desde CCOO proponemos a la Administración la negociación de unas bases mínimas para afrontar, en el ámbito de este Ministerio, las situaciones que puedan presentarse de acoso sexual o acoso por razón de género, y siempre que Función Pública no acabe de culminar su Protocolo para la AGE. Se trata de adoptar unas directrices básicas y conocidas que den a las posibles víctimas de ese tipo de acoso una seguridad y una certidumbre en el proceso de denuncia, garantizando la confidencialidad, la celeridad en la resolución, y el apoyo y asesoramiento legal y psicológico. En esto juega un papel fundamental la llamada Asesoría Confidencial, una figura contemplada en el predicho Acuerdo del 2011, y que sería la garante de esos principios de celeridad, confidencialidad y apoyo que hemos citado anteriormente. Preguntamos a la Administración por el curso de 100 horas impartido por Función Pública para formar en Asesoría Confidencial a personal de los departamentos ministeriales. Nos informa que desde el Ministerio recibió esa formación una persona asignada al departamento de prevención. A fecha de esta reunión el Ministerio no ha recibido más información sobre la puesta en marcha de esas Asesorías, por lo que se mantiene a la espera.

    Cuando el acoso comienza es que la prevención primaria ha fallado, que la organización está fallando. Y una vez iniciado, solo podemos poner “parches” porque la dignidad de la persona ya ha sido vulnerada. La dignidad de la persona no puede depender solo de la burocracia de Función Pública. Y una buena práctica de Responsabilidad Social sería garantizar esa cobertura a la víctima más allá de lo que la norma es capaz de alcanzar, y más aún cuando no hay norma. Necesitamos una Administración que apueste más por la Responsabilidad Social y menos por el cumplimiento estricto del protocolo normativo a riesgo de poner en juego los derechos humanos.

    Finalmente, preguntamos a la Administración por las actuaciones que tiene previsto realizar para el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer. Nos indica que no se ha planificado ni programado ninguna acción en especial, tan solo está a la espera de las instrucciones que deriven desde instancias jerárquicas superiores. A este respecto, desde CCOO nos atrevemos a proponerles varias acciones, algunas a desarrollar en otras convocatorias futuras por el tiempo que precisan de preparación, y otras, en cambio, viables a corto plazo. Van desde la recuperación de los certámenes culturales en los que se recoja entre una de sus modalidades la expresión de la igualdad y no discriminación por razón de género, hasta la realización de exposiciones que vayan en la misma línea o la realización de cartelería con lemas potentes y visuales situada a las entradas y puntos estratégicos de los edificios del Ministerio. También reiteramos nuestra solicitud de que los asesinatos por violencia de género (realizada ya hace un año, un mes y 3 semanas) tengan el mismo tratamiento que otras situaciones de violencia, como la terrorista, y que institucionalmente se pueda manifestar a través de comunicados de repulsa y por medio de la convocatoria de un minuto de silencio a las puertas de los centros cada vez que se produzca una aberración de este calado. El 2020 aún no ha cumplido dos meses de vida, y ya hay diez víctimas a causa de esta miserable lacra. Y más ideas… La Administración toma nota de muchas de ellas… el tiempo y los hechos dirán si se convierten (o no) también en papel mojado… o si, por el contrario, podremos lanzar una nota informativa de distinta orientación a ésta.

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